Poemario Vol. 1
Nace una flor salvaje
Huele a tierra mojada,
tengo el sabor de ella en mi boca.
Emanan los recuerdos de mi infancia.
En esta tierra húmeda y fértil planté mi corazón.
Echó raíz,
creció una planta,
brotó una flor.
Una flor diferente,
sin nombre,
sin rostro,
sin cuerpo,
solo tiene el alma.
De día gira hacia el sol.
De noche contempla la luna.
Y después de una larga sequía,
ella sola arrancó sus raíces.
Se dirigió a un rumbo desconocido,
dejando gotas de sangre como huella.
Al llegar, solo quedaba el esqueje.
Casi muriendo,
se plantó de nuevo.
Y de nuevo creció una flor.
Una flor salvaje,
con nombre,
con rostro,
con cuerpo,
sin alma.
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